jueves, 10 de noviembre de 2011

En campaña y con saña.

El yayo Guerra no ha tenido mejor ocurrencia que meterse con la jueza Alaya. Dicha magistrada, titular del juzgado de instrucción número seis de Sevilla es la encargada de investigar el caso de los EREs fraudulentos por los cuales muchas personas en Andalucía han cobrado una "paguica" por tocarse los huevos. Algunos de ellos ya trabajaban con seis meses de edad. Así las cosas, ese hecho destapó una trama por la cual personajes de peso del ejecutivo anda a luz (Jaén es Castilla) habían incurrido en delitos metiendo la mano en la caja por ellos y por todos sus castigos. Lo normal.

La Supehues andalusa.

Ante tales hechos que en la Junta, ese engendro cohesionador de subvenciones y destructor de todo lo que no sea sevillano, ha sentado cómo una patada gruesa en los henitales, la juez se hizo competente y empezó a investigar. Así fueron saliendo, porque la mierda flota, numerosas irregularidades en las que el gobierno Griñán tenía mucha más implicación de lo que realmente querían asumir, encontrándose primos, amigos de, cuñados de y toda una serie de personajes muy implicados con los sindicatos o el partido que, sin trabajar nunca en las empresas afectadas por los EREs, estaban cobrando, escandalosamente, de las mismas.

Eso fue una de las primeras puntillas para un gobierno de impresentables que, tras treinta años de caciquismo, se va cayendo poco a poco. Ya habría salido antes otro escándalo, el caso MATSA por el cual la hija de Chaves, el amo ceutí, actuando de apoderada de dicha compañia habría obtenido una subvención de diez millones de euros. Por lo pronto el Chaves se ha zafado, poniendo los pies en polvorosa y dejándole la patata caliente a Griñán que, con éste caso se ve en el Puerto de Santa María y no precisamente haciendo turismo sino visitando el Puerto II.

Leña a la hustisia que hon hosiatas.

Y es que la indignidad de un partido que, por vez primera en la historia de nuestra reciente Democracia y siendo mayoritario ha visto cómos e levantan voces pidiendo su ilegalización, es simplemente eterna y descarada. La Junta no sólo está viendo cómo le crecen los enanos en cada uno de los casos de corrupción de Mercasevilla y los EREs, además es que está poniendo todas las trabas habidas y por haber para que la justicia, que se supone que es imparcial y más ésta juez de ella, haga su trabajo. De ahí que a cada segundo las declaraciones fuera de tono de los responsables (chupones) de ese engendro sevillano que se supone que representan a todos los andaluces, se sucedan cada vez con más peso e insidia.

Máxime desde que la juez pidió las actas de las reuniones secretas de la Junta de Andalucía a lo que el ejecutivo Griñán se negó. Solicitando instrucciones al Supremo éste dictamino que la Junta debía entregar las actas que serían enclaustradas en un armario blindado sin que nadie las pudiera consultar hasta la resolución de otro recurso impuesto por el gobierno de Griñán ante el mismo Supremo. Ahí se produjo una escisión profunda que demostró cuan lejos estaba la Junta de la legalización de los enchufados del pueblo andaluz y de la Justicia.

Yayo, que desbarras.

Hasta las declaraciones del perrote Guerra, al que sólo sacan de la jaula para las erecciones generales. La jueza sigue su trabajo, callada y sin ahcer declaraciones. De ahí que haya recibido el amparo del alto Tribunal sin ni tan siquiera solicitarlo ella. Es una mujer llena de coraje que se está enfrentando a la mala prensa, a Griñán, a su ejecutivo y a todo un entramado relacionado con la siniestra tela de araña andaluza pro loq ue merece todo nuestro respeto y por mi parte, éste artículo expresando mi apoyo y admiración que está haciendo de la independencia judicial y la Justicia, su bandera.

Si deseas comunicarte conmigo, agregar algo a éste artículo, exponer tu opinión en privado o sugerirme temas sobre los que hablar no dudes en ponerte en contacto conmigo a través de churre_s_peinado@hotmail.com. Gracias.

8 comentarios:

José Antonio del Pozo dijo...

es sabido que si Guerra, esa calamidad corrupta perita en demagogia rastrera, si se muerde la lengua cae fulminado allí mismo. Qué elemento, Mienmano hasta el final.
saludos blogueros

María dijo...

La señora los tiene muy bien puestos y está haciendo su trabajo a la perfección. Las víboras acorraladas no dejarán de querer defenestrarla, ojalá no lo consigan.

Besos

Lobo Solitario dijo...

¿Y que podíamos esperar de Alfonso Guerra? Lo de Andalucía va a dejar en mantillas la corrupción conocida hasta ahora, para reirse de la Mancha o Extremadura...

C S Peinado dijo...

Guerra es una vieja gloria que sólo sirve de quitavergüenzas, cómo su amigo Gónzalez, en tiempo de elecciones. Sólo lo sacan de la jaula para dar puyazos y éta vez en lugar de salvar la cara lo que está consiguiendo es hundirse aún más en su propia crapulencia.

Gracias a Dios todo se paga, sino en éta vida en la siguiente y éste sujeto ya tiene bastante con el cagracio de cerebro que tiene encajado en el Cerebro, Jose Luis.

C S Peinado dijo...

Así tendrían que ser todos los jueces María y no dejarse influir por los medios o los políticos. De ser cómo Ayala, la independencia de la judicatura estaría fuera de toda duda y el país andaría por otros derroteros muy distintos a los que discurre.

No digo que todos los jueces apesten, pero si una mayoría que, junto a fiscales y abogacía dan aútentica grima.

Zorrete dijo...

CS mi abuelito me enseño que cuando el animal rebuzna algo quiere. Te puedes apostar que el yayo esta cagaito por lo que le pueda caer. Aparte de que el bisho es asin.
Saluditos.

C S Peinado dijo...

Lobo, Guerra es el gran exponentedel Felipismo, aquella corriente sucialista que tanto noscostó superar, olvidar y enterrar. Si lasiniestralo sigue sacando es, única y exclusivamente, porque los abuelos lo asocial con el partido de aquellos años, cómo a RuGal pero el versión chusca.

Ver para creer.

C S Peinado dijo...

Mmm, el yayo es artero Zorrete, rebuzna mucho pero lo mismo que suelta agarra y no da puntada sin hilo ni zarpazo sin saña. Ya veremos que anda buscando y lo uqe nos vamos encontrando.

Darle Caña a ésto: