jueves, 17 de noviembre de 2011

Veinte de noviembre, unos vienen y otros se van.

Yo, cómo apasionado de la Historia de España, cuando tenía veinte años me había leido y releido la Transición, de Victoria Prego. Me había mamado la serie varias veces y me habia tragado todos los artículos publicados entre el noventa y el noventa y ocho sobre los últimos días  del Franquismo. Conocí así aquella Transición modélica que quizás sólo podría haberse llevado en España y  de cuyos flecos sin resorver surgieron muchísimos polvos sueltos que ahora nos traen lodos, corrimientos de tierra y desbordamientos de ríos. 

Sin entrar en política actual, mis recuerdos me llevan al Pardo, a aquel Acuartelamiento del Rey, otrora base de la Guardia Mora, posterior Guardia del Generalísimo y actualmente Guardía Real que tanto conocía por esos documentales y en la que me enrolaba cómo soldado profesional. Particularmente caí en la cuenta de que entraba en la Historia en el momento en que, esperando en el botiquín mi turno para ser vacunado por el capitán médico, reparé en una placa de latón en la que se dejaba constancia del lugar donde, de urgencia, apagando todas las luces del acuartelamiento, sin casi dotacion ni equipo, se había alargado unos días más, para que muriera el veinte de noviembre, la vida de Francisco Franco.

Una fecha extraña.

Para mí, la fecha crucial para la historia reciente de nuestro país que se encarna en el veinte-N, (yo nací el veintiuno, dos años después), se fue enroscando en mi vida desde aquel instante. Me había incorporado a la Guardia Real, en el grupo de Honores, situado en el Cuartel del Principe, cerca de  Mingorrubio. Cirscuntancias fortuitas hicieron que se me destinara a posteriori a la Unidad de Música, con lo que me desplacé al Acuartelamiento del Rey donde, pasito corto, pasito seguido fui descubriendo toda la esencia de un periodo de España que ahí seguía tan vivo cómo cuando la lámpara del despacho del Generalísimo estaba siempre encendida. El espíritu del Régimen revoloteaba aún por el Palacio del Pardo. Se movía subrepticiamente por el teatro o el Salón Moro de la Plana Mayor. Se dejaba sentir en el referido botiquín o en todo ese pequeño lugar que, perteneciendo a Fuencarral. está incrustado a los pies de una presa junto a un pequeño cementerio.

Y es ese cementerio, el de Mingorrubio, donde comienza la Línea de autobús que une Moncloa con la pedanía más militarizada de España es el punto de inflexión de una historia que no acabó el veinte de noviembre de mil novecientos setenta y cinco. Al menos así lo creo yo. Franco no era una persona que le gustara hacerse notar y su sitio estaba, seguro, en un pequeño panteón que tenía adquirido en aquel cementerio y donde reposa su mujer, Carmen Polo y su segundo de abordo y nunca mejor dicho, Carrero Blanco. Lo del Valle de los Caidos se salió de madre lo mismo que las famosas fotos de la agonía del dictador. Había que darle un final apoteósico a uno de los periodos más oscuros y extensos de nuestra Historia y no podía sepultarse a su protagonista, despues de velarlo por todo lo alto en el Palacio Real de Oriente en un miserable panteoncillo, en un cementerio minúsculo, en una aldea a tomar por saco de todos lados.
Cuelgamuros y su funcionalidad.

Franco diseñó el Valle de los Caidos cómo método para fastidiar a dos de las familias del Franquismo y conciliarlas por narices. La Falange odiaba a la Iglesia y la Monarquía y la Iglesia no tragaba a la Falange. Puesto que Franco se debía a ambas, a la segunda por predicar su cruzada y a la primera por ejecutarla de forma paramilitar, justo era dejar su posicionamiento de baranda jefe a todos los efectos. Por ello recuperó los restos del mismo Jose Antonio que dejó que fusilaran en Alicante y que era el único que le habría podido hacer frente y en una macabra procesión desde la ciudad levantina, los trasladó, con gran aparato falangista, más parafernalia pseudofascista y un claro componente religioso que el mismo fundador de Falange habría deplorado hasta el Escorial. Allí reposarían hasta que en Cuelgamuros se erigió, coronada por una enorme, carácterística y mastodóntica cruz de hormigón la Basílica del Valle de los Caídos. Un enorme panteón bajo vigilancia de la Iglesia para acoger el cadaver de uno de sus máximos detractores.

Así, Franco mataba dos pájaros de un tiro y certificaba que era el que mandaba, el que decía qué, cómo y cuando se hacía. Ya lo había hecho fusionando a los falangistas con los tradicionalistas y carlistas. Ya lo había hecho mandando un montón de presos políticos a picar piedra para erigir un monumento a los muertos de la contienda. Y lo había hecho sin dárselas de nada. Sin hacerse notar, sin hacer ruido y con una discrección que raya en lo absurdo para lo que un Dictador se refiere. Al menos si lo comparamos con otros de su cuerda contemporáneos a él. Hitler o Stalin plagarían Berlín o la Urss de miles de monimentos a su magnificiencia y la de sus ideologías, mientras que en España se dió el efecto contrario. Un Arco del Triunfo en Moncloa, Cuelgamueros y poco más. De ahí que mi apreciación sea que el Valle de los Caidos era eso, algo para congraciar sus bases y poco más.

Un nuevo veinte de noviembre, pero más sombrío aún.

El veinte de noviembre de éste año, de nuevo, se celebrará un evento que pondrá a prueba al pueblo español. De igual modo que en el treinta y seis la muerte de Primo de Rivera supuso un revulsivo para la Guerra Civil, en el setenta y cinco Franco se iba con viento fresco para dar paso a la democracia tan afectada los últimos años, en dos mil once supondrá un hundimiento o alzamiento de España en todos los sentidos. El Valle de los Caidos, que tanto ha pintado en ésta historia, por acoger a los titulares de los dos primeros veinte-N y sufrir las acometidas del nuevo cadaver político que se irá a inspeccionar nubes despues de éste último seguirá hirguiendo su Cruz sobre el Valle que en dirección este se extiende ante él. Seguirá guardando sus secretos, seguirá guardando sus cadáveres y supondrá un símbolo para un renacimiento de España. Un renacimiento que precisa menos Valles de los Caidos, menos leyes de Desmemoria Histérica y menos misterios para empezar a caminar, de una puñetera vez, en busca de su verdadero destino. El de todos los españoles.

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20 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Lo cierto es que hay algo de justicia poética en la defunción política de Zapatero.
Quién tanto hizo por resucitar el guerracivilismo y confrontar a los españoles, ve como su óbito se produce -vía electoral,con debacle inluida-, un 20N, aniversario de las muertes de Franco y Jose Antonio.
Curioso.

Con esto, la Memoria Histórica/histérica queda zanjada...

Rafa Hernández dijo...

Peinado como dice José Mota "las gallinas que entran por las que salen". Por cierto yo cuando visité el Valle de los Caídos en los aparcamientos me rompieron un retrovisor del coche, se ve que como mi coche es de estos antiguos que llevan todavía en la matricula de donde es; vieron de Valencia y no les agradó. Saludos.

María dijo...

Yo sigo todavía tratando de descubrir con qué oscuro motivo fijó Zapatero la fecha de las elecciones.

Porque este, como decimos en mi tierra, es "tonto y jodeor".

Besos

Zorrete dijo...

Para Rafa Hernández, tú lo dices y yo no te desmentiré. Pero no veo porque, que yo sepa (como Madrileño que soy) en Madrid no tenemos nada contra los Valencianos.
CS A Franco se le enterró en el Valle de los Caídos por Real Decreto de D. Juan Carlos, ni Franco ni su familia creo que tuvieran interés en el Valle. Quizas cuando ZP las palme (Dios sabrá lo que hace con él), Rubalcaba que aún estará enredando por aquí, decreto enterrarlo al ladito del tío Paco, jejej.
Saluditos.

Candela dijo...

Muchos valencianos han visitado el Valle de los caidos y nadie les ha tocado el coche. Madrid es la ciudad de todos, cálida y acogedora, igual que sus habitantes.

Franco vivió de forma austera, no creo que deseara ese panteón. Los que han utilizado el Valle para separar a los españoles, ojalá lo lleven en su conciencia el resto de sus miserables vidas.

Como dice Natalia, si el 20N pierde Zapatero, la Memoria Histórica quedará zanjada. Ya tiene algo en común con el General -salvando la calidad de la masa gris-

Rafa Hernández dijo...

Joder como os calentáis colegas, estáis a la que salta como las "liebres". Yo no he dicho que el espejo lo rompiera un madrileño, igual fue uno de Caravaca por poner un ejemplo "no se me molesten también estos" o hasta otro valenciano. Yo he dicho que vieron matrícula de Valencia y no les agradó. No hay que buscarle tres pies al gato. Saludos.

CASASREALESDESNUDAS dijo...

Discrepo contigo Rafa, soy valenciano y en Madrid he estado como en casa. Creo que debió simplemente ser un accidente.

Espero que haya una defunción masiva politicamente hablando, de todo este aparato sociolisto que nos ha llevado a la ruina.
Ignoro los oscuros pensamientos de este tipejo que nos ha gobernado al elegir ese día, aunque los intuyo, y creo que el espiritu de aquel viejo tirano, aunque amante de su patria, se va a revolcar en su tumba viendo caer a estos anormales.

Agustin dijo...

El domingo 20 N ,pondremo una gran loza sobre la cabeza de la Hidra Leninista.un saludo.

Lobo Solitario dijo...

A mi entender sólo a un paranoico se le ocurriría celebrar elecciones esa fecha y más con la que está cayendo. los muertos bien muertos están y las elecciones pueden traer una derrota de la izquierda que "será" mal interpretada, o una victoria de la derecha que igualmente "será" mal interpretada. El pasado ya está muerto y sólo vale de advertencia para no repetir errores, el mañana no está escrito, y lo que cuenta es el presente.
Por cierto: Que Madrid es la ciudad de todos es algo sabido; puedo dar fe.

Maribeluca dijo...

Estos siguen empeñados en liarla y tanto va el cántaro a la fuente...la fecha no creo que la escogieran al azar los muy mamones, movidas de indignantes aparte.

El caso es no permitir votar en normalidad y con tranquilidad.Parece que le han cogido el gustillo...

C S Peinado dijo...

Quizás ese era su objetivo Natalia, que una fecha tan señalada solapara, ocultara y disimulara su "mutis por el foro". El hombre invisible, cómo hay que llamarlo desde que RuGalcalva se hizo con el timón de la nave de manera fehaciente y oficial, sigue en paradero desconocido, quizás preparando su inminente mudanza.

Quizás está eligiendo una hamaca confortable, con la que revisar esas nubes a las que pondrá nombre mientras las víctimas de su gestión sólo ven nubarrones, cada vez más cercanos, negros y cargados de tormenta.

C S Peinado dijo...

Pues no sé Rafa... Te puedo decir que yo, por un comercio que tenía, viajé con mi Opel Astra de amado recuerdo por todas lados y a nadie le molesto la "J" de Jaén... Del mismo modo, en el ejército, los tres años que pasé en Madrid, había montones de coches de soldados, suboficiales y oficiales con la matrícula de Valencia y nunca supe que hubieran tenido ningún percance.

Seguramente algún cafre o mamón que no sabía conducir.

C S Peinado dijo...

María, sólo tienes que seguir el axioma "piensa mal y acertaras". Es típico en un ser (por llamarlo de alguna forma) que siempre a buscado crear un problema mayor para tapar uno más pequeñito... Si puso la fecha en el aniversarío del óbito del abuelo Paco, por algo sería...

Aunque quizás sólo sea una razón válida para él. Algo que a los demás se nos escapa o que simplemente sólo comprende él. Cómo tantas cosas y desmanes a lo largo de éstas dos legislaturas.

C S Peinado dijo...

Pues no sería buena idea Zorrete. Meter al profeta de la siniestra al lado del abuelete Paco podría traer consecuencias nefastas. Quizás resucitara Franco o se hundiera la Cruz o el Ejército de las tienieblas viniera para recordarnos que sómos carne sacrificable.

Brrr, que escalofríos me han entrado sólo de pensar ver el yin y el yang a menos de dos metros.

C S Peinado dijo...

Candela, cualquier cosa que hayan hecho los sucialistas, lo han hecho para separar a España. Es la única forma que tienen de gobernar. Lo mejor para ellos y lo que sobre para hacer bueno el axioma "divide y vencerás". Eso es el sucialismo de manera tan válida hoy cómo cuando Pablo Iglesias lo fundó.

C S Peinado dijo...

Jajaja, Rafa, al final te comen por tu comentario. Vente p´aca que veras cómo entre los dos pillamos al que me los rompía a mi. Tres en dos años que tengo guardados para darles con ellos al mamonazo que se entretuvo en profanar mi sagrado opel astra.

C S Peinado dijo...

CasasRealesDesnudas, se revolcará, eso es seguro, pero de satisfacción de ver que el pueblo español es capaz de ver más allá del sectarismo y la estulticia de esos chupasangres que son los suciatas.

Sobre todo del Gran Maniaco RuGalcalva que seguro que dió bien de sí el SITEL para acumular mierda con la que atacar una vez gane o pierda a sus adversarios.

C S Peinado dijo...

Agustín, Dios te oiga y ojalá se ponga fin a la sinrazón que ha desgobernado a España en los últimos siete años ahora, que estamos al límite con la financiación y bajo la Espada de Damocles que tan subrepticiamente nos han colocado los suciatas sobre nuestro patrimonio, sociedad y dignidad.

Buenvenido al Blog.

C S Peinado dijo...

Esperemos Lobo que el veinte N sea un punto de inflexión y que Madrid, cómo decían tiempo ha pero a la inversa, sea la tumba del sucialismo.

Vienen tiempos duros, pero sabiendo que han quedado atrás los enemigos de España, será algo más llevadero.

Al menos eso espero.

C S Peinado dijo...

Bueno Maribeluca, ya está la fecha encima y quizás votemos aún con más gusto sabiendo que el veinte N es una fecha más de muertos que de vivos. De muertos políticos para más señas. Lo que no sabemos es si sólo andurriaran cómo políticos o misteriosamente alguno se irá tambien en cuerpo y alma.

Darle Caña a ésto: