martes, 13 de septiembre de 2011

Los Mozos de Escuadra. Tan espanoles como la Guardia Civil.

Si hay algo que yo, personalmente no soporto, es la tergiversación de la realidad y mucho menos de la Historia. Máxime cuando la Historia nos afecta a todos por ser común e indivisible el país en que residimos. Así las cosas el nazionalismo catalán no sólo ha pervertido la esencia españolista de Cataluña sino que ha convertido uno de los cuerpos más odiados por los catalanes, precisamente por su aspecto monarquico y español, en la tropa catalana, la base de unas fuerzas de orden público y quien sabe si de unas futuras fuerzas armadas. No habia nada, ni ejercito, ni policia propia. No tenian uniformes ni símbolos, pero no había problema, se cogía algo que hubiera antes, se le daba un buen lavado de cara y se les impreganba de estela nacionalista, así la Generalidad recuperó los Mozos de Escuadra.

Los Mozos de Escuadra surgen a instancias de Felipe V cómo fuerza de choque y seguridad sobre las zonas rurales de Cataluña. Salvando las distancias, podría decirse que serían el germen de lo que, mas de un siglo después, sería la Guardia Civil. Sea cómo fuere, aquellas primeras Escuadras de Cataluña tenían, además del cometido de mantener el orden en el campo era el de perseguir la subversión con lo que cualquier austracista, miguelete o enemigo del nuevo régimen era objetivo preferente de las nuevas tropas de orden público. En aquella época, en aquel 1714, lo que menos levantarían los Mozos, sería el respeto del catalán medio.
 
Surgen en Valls, a un tiro de piedra de Tarragona. Lo crea el alcalde del pueblo a costa de los impuestos de la población pero con una fuerte base de lealtad a la monarquía. Se expansionan poco a poco por toda Cataluña llegando a los dieciseís destacamentos a mediados del XVIII. Los integrantes del cuerpo serian por entonces unos ciento treinta. la expansión continuo en los siglos siguientes hasta conseguir su pico máximo en los inicios del novecento. Los Mozos son inevitablemente Monárquicos e incluso, siguiendo la tradición, los actuales integrantes deberían lealtad a Juan Carlos I por encima de cualquier otro mandato. Actualmente se intenta ocultar éste término en aras de una policia nacional catalana pero lo cierto es que la Historia es la que es y segun varios autores imparciales los inicios del cuerpo eran tan felipistas, y por tanto borbónicos, cómo su findador. Es más, el cuerpo tuvo un nombre esclarecedor que sin duda levanta ampollas en los esclarecedores prohombres del Régimen: Paisanos Armados Felipistas.

Que son una contradicción en sí mismos es evidente. Según Nuria Sales, estudiosa del tema, El color de sus uniformes, Azul y rojo, cómo los del Barcelona Fútbol Club son los colores de la corona francesa y en consecuencia del nuevo Rey. Así, su característica principal y sus señas de identidad serían a la larga la curiosa composición del Uniforme, mezclado el gambeto con las alpargatas y el sombrero de copa, añadiéndose a ello los colores referidos siendo así un cuerpo policial único por cuanto, siendo iniciado cómo una fuerza nacional se convierte en un símbolo no ya de Catañuña sino de los intereses nacionalistas, opuestos totalmente a la monarquía española.
 
Haciendo uso del blog La Historia sin Historietas, rescato un parrafo esclarecedor en torno a éste origen de tan polémico cuerpo policial: 

Manuel Milà i Fontanals, personaje principal de la “Renaixença”, recogió en el libro “Romancer Català” una poesía popular titulada “Expedició a Portugal” en que se habla de la vestimenta de los “Mossos” y su indiscutible vinculación española:

“Barcelona ciutat gran, bandera n´hi ha parada

bandera de foc i sang, que es senyal de guerra mala,

Som soldats

Som soldats del Rei d´Espanya

Som soldats.

No serà tan mala, no, com el Rei l´ha cridada

A barcelona anirem, minyons, a sentar-ne plaça,

uniforme portarem, per servir al rei d´Espanya:

espardenya blava al peu, veta fins a mitja cama,

el barret engalonat, com a mossos de l´esquadra.”

(“Barcelona ciudad grande, bandera hay parada

bandera de fuego y sangre, que es señal de guerra mala,

somos soldados

somos soldados del rey de España

somos soldados.

No será tan mala, no, como el rey la ha llamado

A Barcelona iremos, muchachos, a sentar su plaza,

Uniforme llevaremos, para servir al rey de España:

alpargata azul en el pie, veta hasta media pierna,

el sombrero engalanado, como mozos de la escuadra”).
 
Los Mozos de Escuadra, con la configuración borbónica que relato existieron hasta la Gloriosa en que el General Prim, en alas de un centralismo igualitario, propugnó que fuera la recién creada Guardia Civil, invento del Duque de Ahumada de casual ascendencia catalana la que, de manera homogenea cubriera los puestos de vigilancia y seguridad en el territorio nacional. Ello perseguía un doble objetivo que favorecía a España y Cataluña por igual. Por un lado los catalanes, que pagaban a los mozos de su propio bolsillo (recordemos que la paga salía de los ayuntamientos) se ahorraban ese dinero, pues la Guardia Civil cobraba del Estado. Por otro, el Estado se quitaba de en medio injerencias que, aunque fueran monárquicos a la larga podría degenerar en problemas de competencias e intromisión, tal y cómo vemos hoy en día. Verdaderamente fue éste carácter borbónico el que delimito su desaparición en la Revolución de 1868.

Con la restauración, en 1875, los Mozos se reasientan en barcelona y provincia, pues en el resto de Cataluña, las diputaciones y ayuntamientos deciden, en aras del ahorro que les permite el no tener que preocuparse por cuestiones de seguridad que ya cubre la Guardia Civil declinan la opion de los mozos en favor de una expansión a sus territorios del recién instaurado instituto armado. las partidas que antes eran destinadas para pagar a los Mozos se destinarían a otros asuntos internos mas acuciantes. Sólo Barcelona, de mayor poder económico mantendría el cuerpo en activo. Finalmente en la Segunda República, los Mozos se declararian en favor de la Monarquía pero su capitán en La Garriga, Escofet traicionó a sus superiores delatándolos y ganando el mando de las escuadras declarándose leal a la República y la Nación Catalana. De ahí que hoy en día parezca un cuerpo nacionalista, cuando sus origenes fueron, cómo todo en Cataluña, total y absolutamente españoles.

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2 comentarios:

Herep dijo...

CS...

¿Ves qué complicado es vivir en Matrix? La tierra en la que nada es lo que parece y nada de lo que parece es.

Aquí, los mandamases agarran la realidad y la retuercen de tal forma que al final uno no sabe si es de día o es de noche.

La maldición nazionalista nos persigue.

Un saludo, CS... y muy buena entrada.

C S Peinado dijo...

Lo veo amigo Herep,pero tambien lo sería vivir en una España incompleta y por ello debemos sacara la luz los escomboros de éstos nazionalistas, cuyas ideas de emancipación llevaron a que en el siglo XVII la mitad de Cataluña, la que estaba al norte de los Pirineos, se la quedaran los gabachos.

Yo por mi parte seguire ejerciendo las labores de inteligencia precisas no ya para poner en evidencia las mentiras de los Nazilanes sino tambien las de cualquier otra parte del país en la que algún iluminado se le haya aparecido el espiritu emancipador.

Darle Caña a ésto: