sábado, 29 de octubre de 2011

Cuanto debemos a Marruecos para que nos perdone la vida.

Ahora que el zapaterismo exhala su último aliento, que se va definitivamente a ese mundo en el que moran las malas pesadillas que exhiliamos para que no vuelvan nunca a atormentarnos es hora de ir haciendo balance de cuanto daño ha hecho éste ignominioso personaje a toda la Nación. Es por ello que he hecho por recordar y me ha venido a la mente un episodio francamente bochornoso de la política exterior de cuando el ministro Desatinos era el máximo jefe de la Diplomacia española.

Marruecos, nuestro odiado Marruecos.

En aquella época, al final del dos mil nueve, se dió en España ese hecho singular  que fue el tema de ésta mujer saharaui, Haidar, enviada graciosamente de una patada en su honroso culo por el amigo marroquí a España sin que mediase ni prostesta, ni retirada de Embajador ni nada de nada por parte de nuestro Gobierno. Se ponía de moda el asunto del Sáhara Occidental, olvidado desde hacía muchos años. Al poco quedaría relegado al olvido, hasta que hace poco los campamentos del Tinduf saltaron de nuevo a la palestra  informativa. Todo por  el secuestro de otras dos cooperantes españolas. Hecho motivado por la generosa política zapateril de pagar al secuestrador para que nos devuelva intactos (o con el menor número de trozos pendientes) a nuestros queridos pijos progres chachisolidarios. Personas que aburridas del club de campo,  se van al culo del mundo a tomarse unas vacaciones con las que presumir luego en esas tertulias de ONG suprasubvencionada. Con impuestos de todos los españolitos, claro.

Fue aquel hecho, del que no deseo perder el hilo, el que dejó al aire la política exterior de nuestro zapateril Líder. En aquella época me hice eco de un artículo publicado por Doramás en su blog Gran Canaria. Comunidad Autonoma Un interesante artículo que dejaba a las claras  la porculada  a la que nos estába sometiendo, con el beneplácito de la Moncloa, Marruecos. Éra simplemente para coger la vaselina a paletadas y úntarnosla en nuestro culo. Así de simple. Y de manera paralela dejaba muchísimos interrogantes en el aire. El principal el silencio desde Madrid mientras el de abajo se le subía a las barbas sin chistar. Muchos y muy graves favores debería zETAparo a Mohamed para que éste nos hiciera un feo tan grande al que no iba a esperar, obviamente, ninguna represalia.

zETAparo y sus amistades peligrosas.

En un gran artículo, que os invito a todos los españoles de bien a leer, Doramás nos desgrana la cantidad de cosas que afectan a la política hispano-marroquí y que estában, por aquel entonces,  en juego. Si España daba un mal paso la hemos jodido porque todo el Islam nos comerá con papas y si lo da Marruecos no pasa nada, nos joden las comunicaciones con Canarias,  pero son los buenos amigos del Sur.  Ese reino que nos da por el trasero cuando quiera. A los que vamos a seguir enviando dinerito, sobre todo después de la promesa de exteriores de damnificar a todos los habitantes de Rif que fueron víctimas del desembarco de Alhucemas. Gente que por lo visto van ya por cincuentamil, según el recuento del sátrapa del sur y que, por cierto los marroquies consideran cómo un pueblo inferior.

Gente a los que vamos a acoger con las manos abierta y mucho más. Cómo pagarles la vida, estudios y vicios a los hijos de los ricachos marroquies metiéndolos en los centros de menores  de la Junta de Andalucía. Vamos a darles lo que quieran, incluidas Ceuta y Melilla y dejando virtualmente a Canarias, con el culo al aire. Podríamos de paso darles dos o tres fragatas, para que pasen con más seguiridad las pateras. A remolque. Yo lo leí  y simplemente no cabía en mí de gozo. Era la típica ocasión ,única,  de atacar a Desatinos y Zparo y decir al pueblo español que nuestro país ya no está ni a la atura del betún. Simplemente estamos a la altura de una cagarruta de perro y seguimos bajando.

El eterno conflicto.

Y muchos direis, es que a mi, el asunto del Sáhara me improta un pimiento, lo mismo que me importa un cojón de mico Marruecos o Cuba. Es la típica reacción del español lobotomizado hasta la neura por su buenísima ración de futból tan bendecida desde las altas esferas políticas. Bueno, de fútbol, programas del corazón o cualquier producto basuril de nuestros engendros televisivos. Señores a España nos afecta muchas más cosas aparte que Messi no la meta, ni la pelota ni cualquier otra cosa o que el Real Madrid  por fin se esté ganando el sueldo.  Me gustaría que cada español no catalán que se sintiera fan del Barça comprendiera mínimamente lo que se opina de los españoles en Can Barça. Cómo la polémica de Peces-Barba, ellos se cagan todos los días en nosotros, pero nosotros por peernos a dos metros de ellos ya somos unos maleducados.

Pues sigo con mi reflexión sobre aquel acontecer. Haidar representaba todo lo que el Estado español y los acomodaticios españoles significan para el mundo. Nada. No éramos nada excepto para los Saharauis. Ellos, increiblemente, seguian confiando en nosotros. Hay que joderse. Si le preguntas a un Español que donde está el Sáhara se te encogerá de hombros por que ni siquiera sabe situar en un mapa la ciudad de Soria. Nos fuimos del Sáhara dejándolos con una mano y otra detrás. Pero ellos no acabaron cun su colonización sino que la vieron transferida a otra peor. Que miedo tiene la ONU de Marruecos. Que amiguísimos de EEUU son. Que miedo teníamos de Marruecos que ni siquieras defendimos la posición. Qué miedo tenemos ahora a Marruecos que no retiramos el Embajador lo mismo que ellos hicieron cuando Sus Majestades los Reyes visitaron Ceuta y Melilla que son CIUDADES ESPAÑOLAS, por las que Mohamed y su puta madre protestaron tantísimo. Marruecos nos tiene acojonados y luego nos ofendemos de que los gibraltareños nos tomen por el pito del sereno.

La Vergüenza de estar gobernados por un anormal.

Hoy está claro que el presidente del gobierno no es una persona normal. Una persona en sus cabales, si es tan inutil cómo lo ha sido él, renuncia a la secretaría general de su partido, que ha hundido, no se rodea de estúpidos procedentes de Villa PSOE, cómo Petro-Pepiño el Gasolinero o dimite antes de que el gobierno haga que el país al que representa quede a la altura de la porquería más inmunda que imaginarse pueda. En cambio, nuestro particular demente, que Díos sabe que plan diseñó para llegar a la Moncloa y de quien hecho mano, porque las encuestas lo condenaban a la estulticia, siguió adelante echándole la culpa de su desastrosa gestión a todo el mundo. A la crisis de crédito, a la burbuja inmobiliaria, al PP, al Papa y si me apuran hasta a los Testiculillos de Raticulín.

Por aquel entonces, ahora más, éramos una Nación que iba ganando puntos en la quinielas de la iniquidad. Que no tenía ni tiene ni vergüenza ni dignidad. Cómo ha quedado demostrado con el asunto de la eta. Teniamos y tenemos miedo de todo y de todos. Si, serás tu, porque yo le echo cojones a cualquier cosa, responderá algun infeliz. Tanto miedo tenemos que en vez de sacar pecho ante el mundo escondemos la cabeza bajo la tierra cuando los piratas somalies, los terrorista mauritanos o los putos sicarios de Mohamed nos enseñan el dedo. Tan esperanzados en cualquier migaja que cuando la eta abre la boca el que manda se empalma. Estamos abotargados con un supuesto Estado de Bienestar que se ha acabado. Si, señores, asumamoslo. Esto ya se ha pasado. Ahora hay que TRABAJAR, y hay que hacerlo pronto y apretando el culo. Tenemos que llamar a la revolución nacional de manera que el que sea político sea político y defienda los derechos del pueblo, estamos llamados a desbancar a toda una ralea de apoltronados que nos chupan la sangre, juegan con nuestros impuestos y nos ponen un globo delante de la cara para distraernos mientras NOS DAN POR CULO.

Desde fuera, se nos ve venir.

Recuerdo que por aquel entonces iba encendido porque me habian mentado cosas en la que tenian toda la razón. Gentes de fuera de España nos perciben cómo una nación de tercera clase, en la edad de Piedra. Una nación en la que no se puede confiar, en la que las multinacionales retiran sus fábricas y en la que no reaccionamos creándo las nuestras propias. Un país que pierde un fuelle sólo soportable por un turismo nacional e internacional que nuestros empresarios pretenden joder quitando los  puentes y fiestas. Una sociedad agraria que pasó en pocos años a depender del turismo, después vió el filón del ladrillo y ahora se agolpa en las colas del Servicio Nacional de Empleo para ver si pueden ir a recoger el espárrago, en una situación esperpéntica e impensable hace sólo dos años. ¿Al campo? Que vayan los moros. Más de mil y más de un millón pronunciaron ésta frase y ahora están esperando que los llamen para ir a tirarse al barro. Decepcionante.

Estamos llamados a ser los parias de Europa, la ramera de Marruecos y el hazmerreír del mundo y todo por no echarle cojones de una vez a la cosa. No sea que el chupi-chachi-guay gobierno que nos mangonea, los que anduvieron antes y los que vendrán despues sean politicamente incorrectos. ¿Qué nos importaba la situación de esa mujer? Esa mujer supuso una de tantas vergüenzas que después nos ha tocado ir afrontando. Una vergüenza de las cosas a medio hacer,  de la chapuza, cómo no podía ser de otra manera, de descolonización que hicimos en el setenta y cinco por no derramar sangre inocente. Sangre que ya corre por las venas de España y que nos esta envenenando. Los Saharahuis, aún siendo islámicos,  son nuestros hermanos, los dejamos tirados y creimos que ésto se pasaría y ya está. No señores. No ha pasado. El fantasma de nuestra cobardía y nuestra bajeza estuvo en Lanzarote. En su aeropuerto. Esa señora nos recuerda que fuimos unos explotadores parásitos y que a la hora de irnos ni siquiera tuvimos la suficiente dignidad para dejar el Asunto Atado y bien Atado. ¿Es que no sabiamos cómo se las gastaba Marruecos?¿Qué pensábamos que les iban a dar un besito y a dormir?

El Gran Marruecos y la pequeña España. Así pensaba yo mientras el asunto Haidar coleaba cómo recordatorio de todo lo que dejamos al finiquitar nuestra última Colonia. Ese era mi sentimiento y no puede resumirse más que en indignación por seguir sintiéndome Español, por adorar mi bandera y mi país y ver que hay gente que, amparándose en el gobierno de ese mismo país sólo da motivos para escupir a todo lo que huela a español. Es mejor estar pendiente de lo que suceda en el Real Madrid mientras nuestros hermanos Saharauis agonizan bajo la bota del Gran marruecos que cualquier día llegará hasta Toledo. Ese día nos levantaremos y antes de rezar nuestras oraciones mirando hacia la Meca nos preguntaremos cómo cojones hemos llegado a eso. El Sol se puso en el imperio al mismo tiempo que llegaba el ocaso del pueblo saharaui del cual, su único responsable, sigue ostentando la corona de España.

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2 comentarios:

CASASREALESDESNUDAS dijo...

Un gran artículo con muchas verdades que nos hacen empequeñecer como país. Si no fuese porque aún quedamos algunos que no desfallecemos, y seguimos denunciando las atrocidades que se cometen con España, desde España y desde fuera de ella, diría que nuestra nación esta "Kaputt.
Esperemos que esa pequeña chispa que aún queda consiga encender la lumbre algún día.
Un abrazo y con tu permiso me quedo por aquí.

C S Peinado dijo...

Permiso condecido CasasReales, y sí, cómo dirían los revolucionarios americanetes Patria o Muerte. Es lo que nos queda, denunciar, denunciar y demostrar a que nivelde basurismo ha llegado una clase política que ni nosescucha, ni nos representa.

Hay que pelear y obviamente nadie lo va a hacer por nosotros.

Darle Caña a ésto: