miércoles, 14 de diciembre de 2011

Personajes. El Papa Luna.

Consgración de Benedicto XIII
Entre esos personajes oscuros cuyo nombre evoca otros tiempos, misterios e incluso cierta aprensión, tenemos en España un buen puñado de nombres. Entre ellos me ha venido a la mente el nombre de Benedicto XIII antipapa por excelencia y español, para no variar que hizo de Peñíscola su feudo y entró en la Historia por motus propio. Su verdadero nombre era Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor. Vino al mundo en una noble familia zaragozana en el lejano año de mil trescientos veintiocho. Su nombre quedó más que cómo Beni, cómo Papa Luna, en la obediencia de Aviñón, en aquellos años que el papado no estuvo en Roma accediendo al cardenalato en mil trescientos setenta y cinco.
El muchacho, que llegaría a ser uno de los antipapas más famosos de la Historia nació en Illueca y su familia tenía un peso específico aceptable. Estando emparentados con reyes y arzobispos inicio someramente la carrera militar. Eso era más que capacidad tradición, por lo que en progresión lógica y sin dejar de lado las tradiciones españolas, encaró la carrera eclesiástica. Fue buen estudiante en la Universidad de Montpellier, en la que al final terminó dando clases. Por los años en que Roma era un hervidero de conjuras y el papado reposaba en Avión, fue nombrado cardenal por Gregorio XI. Por aquel entonces Santa Catalina de Siena solicitó al pontífice que arribara a Roma. Pedro acompañaria a su Papa que moriría poco antes de iniciar el viaje de regreso a la sede papal en Francia. Compuestos y sin Papa no tuvieron más remedio que enfrentarse a un cónclave muy influido por las turbas romanas. Cómo tardaran en llegar a un acuerdo, aquellos que andaban algo revoltosos, le pegaron la patada a la puerta y por ensalmo se eligió Papa a Urbano VI. Eso a mitad de fuelle pues la mayoría de los cardenales no habían tenido tiempo de llegar. Así, al preguntar por la legitimidad de la Fumata Blanca a Pedro, que tenía la carrera de Derecho Canónico, recordemos, confirmó lo que todos temían, aquello había sido un tongo de padre y muy señor mío. Se volvió a elegir Papa ante la certeza de que Urbano había sido elegido por miedo,en lugar de por convicción y salió un nuevo Papa, Clemente VII. Éste retornaría a Aviñon con Pedro de Legado, el cual lo sería por los siguientes dieciseís años.

Escudo del Papa Luna.
En mil trescientos noventa y cuatro don Pedro de Luna sería elegido Papa por veinte votos de veintiuno. Vamos, una votación clarísima que, cómo antes estaba el papado tan influido por la política, Francia volteó. Las razones eran en principio el fuerte carácter de Pedro, que le hacía poco manejable a los caprichos gabachos. Además, a los franceses no les entreba demasiado por el ojo que Pedro fuera subdito del Rey de Aragón. Podría llegar a ser contraproducente tener al enemigo en casa. Llega mil tescientos noventa y ocho y Francia sigue presionando sobre la sede de Aviñón para que Pedro, ya Benedicto XIII. A tal fin se retira el apoyo financiero y económico y Beni sigue en sus Trece, cosa que pasaría, inevitablemente al refranero español. Las cosas pintaban mal, los franceses sitiaron la sede para acojonar al inacojonable que saldría por patas en mil cuatrocientos tres para ponerse bajo la protección del Rey de Nápoles Luis II. Francia militarmente acojonaba un montón y consiguió que Navarra y Portugal dejaran de reconocerlo cómo Papa. Al mismo tiempo diecisiete cardenales abandonan la obediencia a la sede francesa. En esos instantes cinco cardenales, Castilla, León, Aragón y Escocia reconocen cómo legítimo a Benedicto XIII.

Avión.
Al producirse el Cisma de Occidente, por el cual el papado se desgajaba precisamente por la insurgencia a las ideas francesas de nuestro Antipapa, habría tres Papas simultaneamente. Benedicto XIII compartiría espacio con Juan XXII y Gregorio XII. Eso si, con su característico carácter adujo que el era el único legítimo por ser cardenal antes de dicho Cisma. Basñandose en ésta legitimidad que sin embargo esgrimía para cesar en el poder, iniciaria conversaciones con Gregorio para renunciar a la vez y convocar el cónclave para elegir un nuevo pontífice que unificara las corrientes surgidas del Cisma. Fracasó. Después, en hábil movimiento estratégico intentó movilizar la Disputa de Tortosa, en mil cuatrocientos trece. Movilizaría canónigos católicos y canónigos judios en un intento desesperado por centuar su poder y establecer unas nuevas bases para revitalizar su poder e influencia pontifical. Al final la política hizo que las tesis conciliaristas fueran consideradas superiores a la infabilidad y poder del Papa y al quejarse fue acusado de hereje y Antipapa en mil cuatrocientos quince durante el concilio de Constanza. Benedicto se habia negado a abdicar y retractarse, así que fue depuesto junto con Juan XXII que reinaba en Roma para colocar a Martin V, más voluble a los vaivenes políticos.

Martin V
Martin era muy malo y veía una amenaza constante en Benedicto XIII, por lo que envió un Legado a España para envenenarlo convenientemente. Fracasó estrepitosamente. Alfonso V de Aragón le daría su amistad y protección hasta su muerte, a los noventa y seís años, algo inédito para un Pontífice en aquellos años. las razones políticas que esgrimiría Aragón no tendría influencia real en el resto de las cancillerías europeas y don Pedro de Luna, Benedicto XIII se retiraría al castillo templario de Peñíscola, donde trasladaría su sede Papal. Moriría finalmente en mil cuatrocientos veintitrés. Muerto Beni, sus cardenales eligieron a Gil Sánchez Muñoz que reinaría cómo Clemente VIII. Sería éste el último papa de la obediencia de Aviñón, culminando así la sede francesa en favor de la romana. Sería elegido en conclave en el salón gótico del Castillo de Peñíscola. Clemente residiría en ese mismo lugar hasta su abdicación en Martin V, finalizando así el cisma y reunificando las corrientes conciliares. La abdicación se produciría en San Mateo, en el Maestrazgo castellonense el veintinueve de julio de mil cuatrocientos veintinueve, principalmente por presiones políticas de Alfonso V que no le convenía estar a malas con Roma precisamente cuando iniciaba su conquista del Reino de Nápoles.

El Papa Luna en Peñíscola (Castellón)
Por otro lado se cree que la línea de Aviñón habría llegado hasta hoy en un Benedicto XL que estaría oculto a la linea oficial. Esto se debe a que uno de los cardenales que no estaban conformes con la elección de Gregorio, habría designado Papa con el título de Benedicto XIV a un tal Bernard Garnier, prelado francés protegido del cardenal citado, con el nombre de Jean Carrier. Cómo prueba existe una carta del conde de Armagnac a Juana de Arco que certificaba la existencia de ese papa y su escondite y que lo reconocía cómo tal. Un misterio más para los amantes de las teorías conspiranoicas ante la posibilidad de un Papa que pudiera ablentar un nuevo Cisma.

Benedicto XIII, el antipapa Luna,  tuvo algunas obras escritas que aún se conservan. Uno reseñable es un Tractatus contra iudaeus, estaba de moda darle caña a los judío y un sermón en castellano pronunciado en Pamplona en la ceremonia de coronación de Carlos III el noble, rey de Navarra, en mil trescientos noventa. Su principal obra sería El Libro de las Consolaciones Humanas, mas conocido en latín cómo De consolatione philosophiae de Boecio, tal cómo consta en el prólogo y donde asevera que sigue al tal Boecio. La obra se habría redactado en latín y traducida bien por él mismo o bien por algún otro traductor aragonés. Sobre éste libro no hay certeza de su redacción. Unos indican cómo fecha veraz alguna en torno a su recién adquirido cardenalato. Otros insistirian en mil cuatrocientos catorce. Cuando peor persecución sufría por parte de las potencias europeas. El libro se divide en sesenta y ocho capitulos en quince libros. Es una guia espiritual que enseña al individuo para superar las adversidades de la vida y de la naturaleza humana.




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4 comentarios:

mariam dijo...

Fantastico articulo,muy didactico y bien hilvanado,siento que me quedare por estos lares, ya que tienes un gran sentido literario.Te invito ,por si algun dia te quisieras pasar por mi otro blog y comentar lo que quieras: ladagapensante.blogspot.com.
Un saludo

Vicente Rubio dijo...

Amigo, ¿te han cambiado el formato del Blog? A mi si y me han fastidiado. Dime algo por favor
Un abrazo

C S Peinado dijo...

Gracias mariam, te doy la bienvenida con mucho retraso al cspeinadismo y espero seguir hirvanando más artículos para complacencia de cuantos me visitaís. Tu blog lo he incluido en mi lista y espero ser un asiduo visitante del mismo.

Un abrazo.

C S Peinado dijo...

No he notado nada anormal Vicente, tambien es que llevo mucho tiempo despreocupado de ésto, pero a priori no he notado nada raro.

Darle Caña a ésto: