![]() |
| Foto propia. La noche no es tan oscura cómo nos hacen creer. |
Llevo unos días, bastantes reflexionando sobre lo queda de aquel espiritú democrático de los años setenta y ochenta en nuestro país. Creo que cuando se crea un sistema partiendo de lo ya existente, indefectiblemente lo creado termina siendo corrompido por lo ya habido y puesto que la actual democracia nació de una Transición deficiente que en absoluto fue modélica y que asu vez provenía de una dictadura, lo que tenemos ahora no es, ni más ni menos, que una dictadura cíclica en la que el Pueblo está siendo sistemáticamente oprimido por unos poderes públicos agonizantes que se resisten a morir ante el empuje de los nuevos tiempos. El hecho plausible es que no existe democracia, que nuestros poderes públicos se comportan cómo señores feudales y que no hay una verdadera libertad de expresión por cuanto cualquier movimiento o plataforma discordante con las líneas a seguir del Estado es sistemáticamente acallada o ridiculizada.






