martes, 15 de mayo de 2012

El dificil encaje de España en Europa.

Retornar al origen, suele ser la mejor opción.
Estos tiempos que corren nos han ido dejando claro cuán fuera de lugar está España de la órbita Europea. En sí, nuestro país nunca ha tenido un gran encanje más allá de los Pirineos a no ser que fuera para clavar la pica al hereje en Flandes. Si que nos ha ido mejor en la órbita mediterranea, pues fuimos dueños de media Italia y obtuvimos plazas africanas de las que Ceuta y Melilla son últimos reductos de aquel pasado. España no ha sido demasiado tenida en cuenta más allá de ser envidiada y odiada por su temprana expansión americana. Nuestra nación obtuvo su espacio vital en el Nuevo Mundo y la verdad, no nos fue mal, conteniendo nuestra expansión más la falta de capacidad militar para sostener territorios que las ansias de hacer del mundo España. Nuestro sistema imperial, basado en la federación de reinos y con un objetivo más evangelizador que mercantil nos pasó factura cuando las demás naciones europeas nos vieron el plumero.

El sur de Europa.

Pero hasta que nos vieron el plumero, nuestro país fue temido primero y obsesivamente vilipendiado después por una Leyenda Negra que hasta nosotros nos llegamos a creer, conformado nuestra actualy arraigada culpabilidad por ser españoles. Nuestra potencia natural, no militar, sino la capcidad de dejarnos la piel en cualquier campo de batalla aunque estuviéramos en inferioridad, siendo ésta una carácteristica crucial que creó la leyenda sobre el soldado español hasta la Guerra de Ifni, tras la cual del mismo nunca más se supo. Así las cosas, el hecho de no poder vencernos en batalla, ni naval ni terrestre (a pesar que los Ingleses digan lo contrario nos cargamos su Invencible en Cartagena de Indias durante mil setecientos cuarenta y uno), creó una suerte de guerra psicológica donde lo más bonito que nos decían era que eramos unos supersticiosos palurdos de la que se hicieron eco ingleses, holandeses y franceses y que nos terminaría pasando la factura completa en la pérdida de los territorios continentales americanos.

Con éstos precedentes, encajar en Europa no podría ser nada lógico. No era lógico que, a cambio de miles de millones en subvenciones y fondos de cohesión, Europa nos hiciera desmantelar una industria que nos había convertido en un país moderno en apenas cuatro décadas y hubiera enviado nuestro campo a tomar por donde amargan los pepinos con el único objetivo de no tener un país geoestratégico cómo el nuestro dotado de una capacidad económica que les pudiera hacer sombra. Es así y es demostrable, pues nuestro país pasó de una economía local a abrirse a una Europa que no la queria pero que la necesitaba. Eso sin comentar el siempre crucial y pecaminoso asunto de la inmigración ilegal procedente del continente africano, del cual España era y es perfecto parapeto y al que la Unión poco o nada contribuye en la defensa de unas fronteras comunitarias que son competencia española mientras que nos afectan a todos.

El Norte de ÁFrica.

Para Europa sómos un lastre necesario a fin de tener un chivo expiatorio y una cabeza de turco preponderante al que acusar y recusar de los males de la Unión. España es el segundo país en extensión de Europa, tras Francia y está en la unión monetaria. Sin embargo el Reino Unido sigue manteniendo una colonia ennuestro país y tiene mucho más voz y voto en la comisión que nosotros. Nuestros intereses comunitarios son los mismos que los intereses de Marruecos, al que se está beneficieando muchísimo más en cuestiones agrícolas que nuestro país, desmantelado en su día estratégicamente a base de educarnos en la culturilla de la subvención y el subsidio. Seguimos siendo el norte de África y cómo Europa comienza en los Pirineos, tampoco hay más empeño que el retenernos cómo quitavergüenzas de una Unión Europea finiquitada y anulada por su misma base, la constitutiva económica que le dió origen.

España haría bien en comenzar a mirar y tratar a sus antiguos territorios cómo su mercado natural y retornar a un posicionamiento menos dependiente de la Unión Europea. La no asunción de una posición común política pasando de un estado supranacional a un único estado federal, nos hace prescindibles y desde la creación de la escisión de los paises periféricos cómo PIIGS, estamos sobrando. Siendo cuestión de tiempo la caida de la fatua comunidad en la que continuamos inmersos y que no nos lleva a ningún lado, deberíamos pensar en volver a retomar y suavizar relaciones con los paises hispanohablantes, incluyendo en ellos a los Estados Unidos de América en el que el posicionamiento hispano va in crescendo en detrimento de las posiciones sajonas. Ésta apreciación que hago mía la hago con el dolor del fracaso de un posicionamiento europeo que no ha encontrado su sitio e independencia una vez caida la URSS, pasando a ser tutelada por los Estados Unidos.

El tiempo dirá.

Así las cosas y sin ser agorero, creo, sinceramente, que es cuestión de tiempo el retorno a una independencia total del resto de la Comunidad Europea y una necesidad acuciante de reiniciarnos cómo país emergente en función de nuestras propias necesidades e intereses. La apertura propia al mercado asiático, la mejora de relaciones con Mercosur, la estrechez  del intercambio con una futura Cuba democrática y el retorno a un más profundo intercambio cultural con los paises de habla hispana será el futuro de una España que no debió nunca renunciar a su esencia para caer en manos de la Unión Europea. Unión que no ha demostrado ser tal, pues siguen las mismas brechas y ansiedades de control de los paises del Norte sobre los del Sur y a la cual los ingleses, desconfiados por naturaleza, siempre guardaron prudentemente el aire para valorar su pertenencia y cifrar en cuanto y en cómo querian pertenecer. España no tiene cabida en Europa y las relaciones que tiene con sus antiguos territorios se degradan por momentos. Es hora de tomar decisiones valientes que nos afecten y mejoren en lo que sómos, un país soberano.

Si deseas comunicarte conmigo, agregar algo a éste artículo, exponer tu opinión en privado o sugerirme temas sobre los que hablar no dudes en ponerte en contacto conmigo a través de churre_s_peinado@hotmail.com. Gracias.

9 comentarios:

George Orwell dijo...

Muy buena entrada... Aunque no sé qué pensar ya... Ojalá se cumpla tu pronostico y nos levantemos. Va a costar...

Zorrete Robert dijo...

Leete la entrada del blog del economistas Santiago Niño Becerra sobre el tema de los PIIGS y veras lo que nos espera.
Saluditos.

jano dijo...

Muy bueno y breve recorrido por nuestra historia, poniendo el dedo en la llaga de nuestros complejos como país y como raza. La historia se repite después de siglos de leyenda negra inmerecida; leyenda que ahora pretende revivir nuestra querida Europa y el resentimiento de Hispanoamérica con el expolio a que nos somete, después de haber dejado allí una cultura y una lengua milenarias, y un patrimonio artístico (de la humanidad)tras el fenómeno del mestizaje.
Europa es una "tortilla paisana" mal cocinada y que no acaba de cuajar, por la cantidad de cocineros que tratan de darle la vuelta según su gusto y conveniencia; y los bárbaros nunca se caracterizaron por su exquisitez culinaria ni por la comprensión de otra forma de vivir que se desarrolló a orillas del Mediterráneo, perfectamente complementaria con su estilo de vida, pero que saben apreciar y disfrutar en un país que es referente turístico.
Personalmente, no tendría inconveniente en dejar de pertenecer a la Comunidad Europea porque, creo, no nos ha hecho más ricos y sí mas pobres en todos los aspectos, tal y como está planteada la Unión Europea, independientemente de esta crisis que no entiende nadie: cuando viajaba por el mundo con pesetas era más solvente que ahora, y en mi tierra se comía mucho mejor que ahora y por menos dinero. Pero los europolíticos han querido jugar a reinventar los antiguos imperios y han inventado un engendro con los desechos genéticos de todas las razas.
El prototipo no ha servido: ¡Que nos devuelvan España!
Un abrazo a todos.

Alex de la Cuesta dijo...

Estoy de acuerdo con que hay que mejorar nuestras relaciones con nuestros antiguos territorios de ultramar, y hay que reivindicar la esencia de lo que España es y ha sido, para no convertirnos en un país cualquiera de este mundo, pero también creo que es necesaria una integración económica y política con el resto de Europa. Quizás piense así por la cercanía de mi tierra con Francia, pues en el País Vasco hay un importante sentimiento de pertenencia a Europa, pero además del avance económico que supone el comercio europeo, aquí tenemos unas relaciones muy estrechas con el País Vasco-Frances, en gran medida gracias a la apertura de las fronteras y a otras políticas comunes.
Dicho esto, creo, y es algo a lo que llevo tiempo pensando dedicar un articulo, que ambas políticas son posibles, la Europeísta y Hispanista, y no solo eso, sino que complementarias, pues conociendo la situación de los países hispanoamericanos, es obvio que vamos a necesitar la ayuda de Europa para solucionarlo. Una política de mejora de relaciones de las excolonias a nivel europeo creo yo que es la solución a largo plazo para una España, una Europa y una Hispanoamérica unidas, en este mundo habitado por países como China o EEUU.

Gracias por este interesante artículo. Un saludo.

Candela dijo...

Tal y como están hoy las cosas no le veo mucho futuro a nuestra relaciones con Sudamérica, ni siquiera a largo plazo. España pertenece a Europa y debe ser España la primera que ejerza esa profesión europeista con su modo de vida y la actitud de sus gentes ante la Democracia, porque dejamos mucho que desear.

Somos pigs porque nos hemos comportado como pigs pretendiendo vivir del cuento y de la subvención, sin contar con las carencias democráticas de nuestro Sistema.

Natalia Pastor dijo...

Yo no creo que España tenga un difícil encaje en Europa.
El problema de la zona euro está y radica en que se hizo sobre bases endebles:no existe una política fiscal y presuspuestaria única y no existe -ni siquiera ahora -, un BCE que ejerza como tal, como banco central con todo lo que ello supone.
Y a eso hay que añdir el hecho de que Grecia jamás debió de entrar en el €.
Fue una decisión política de Delors y Helmut Kolhn de funestas consecuencias.

cineenafiches dijo...

CS Peinado, que buen artículo, nunca pense leer algo en lo que estuviera tan de acuerdo. En la mayoría de los artículos no coincido en casi nada. Que tanto Grecia como España e Irlanda forman parte del "tercer mundo" de la Europa franco-alemana es algo que se ve cada vez con más claridad. Quiero decir que esta claro que las políticas europeas las dictan Alemania y Francia, y más la primera que la segunda; y las demás naciones no hacen más que correr a cumlir con los designios de la diosa Merkel. En este sentido los británicos fueron más inteligentes y dijeron "hasta acá llegó mi amor" por Europa y se quedó con su libra. En cuanto a la política exterior española con América Latina, es algo que debe hacerse más allá de lo económico, la confluencia debe ser en todos los campos: económico, político, cultural, cientifico, etc.. Es algo que podría llevar mucho tiempo, por el tiempo perdido, pero los frutos a largo plazo serían muy buenos. Está muy bueno eso de "suavizar" las relaciones con la américa española, ya que no puede creer España que esa relación puede ser construida sobre la base de una posición española neo-imperial, sino como una relación entre pares (asi que Juan Carlos debes callarte tu). En cuanto a lo que creen los españoles que es la visión sobre
España que tienen los hispanoamericanos, creo que no es acertada o esta bastante falta de conocimiento o análisis; parece que nadie se ha ocupado mucho en investigarlo. El tema de la Leyenda Negra es algo que existe y no se puede negar, así como una extensa corriente de pensamiento también con un fuerte anclaje en la herencia Española, estoy hablando de América Latina. Pero hay algo más importante en la américa española y que excede a estas dos corrientes antes expuestas, y que es la profunda conexión entre la América Española y España a partir de la herencia en todos los resquicios de la vida de los américanos de habla española. Es una relación profunda e imprescindible. La guerra de la independencia esta muy, pero muy lejos, y más allá de las distintas lecturas sobre distintas facetas de la conquista y colonización, hay algo superador que es la comunión cultural. Personalmente, como muchos americanos, estoy orgulloso de mi herencia española frente a la supuesta superioridad de la cultura sajona; pero insisto que esto no supone un sentimiento de inferioridad como americano frente a lo español peninsular. Y justamente por lo anterior hay algunas medidas de política exterior tomadas por España en su momento que me causaron desagrado e indignación como el ingreso en la Otan, las bases yankis en suelo Español, la participación en Irak y, siendo que tiene una colonia británica en su propio territorio, aceptar/apoyar la situación colonialista británica en las Islas Malvinas. Puede desandar todavía ese camino. Saludos

Omar

Maribeluca dijo...

Voy en la línea de Natalia Pastor, no se han hecho las cosas nada bien, pero España fue la primera nación de Europa y en eso no admitimos lecciones...pero si lo malo es que somos nosotros los principales consumidores y exportadores de la Leyenda Negra en la actualidad.

Hay que leerse "Antes que Nadie" el nuevo libro del historiador Fernando Paz sobre estas cuestiones

Isabel dijo...

Precisamente por nuestra situación geográfica y nuestra historia tenemos futuro tanto en Europa, en América y en el norte de África. La cuestión es que sepamos aprovecharnos de ella y actuar con soberanía y unidad. Por cierto, detrás del movimiento soberanista catalán puede haber apoyos sionistas. A ver si actuamos con unidad frente a a los enemigos.

Darle Caña a ésto: