lunes, 20 de febrero de 2012

El Bastion de Levante. Peñiscola.

Hace ya unos meses, concretamente en Octubre de dos mil once que tuve la oportunidad de evadirme unos días, tres concretamente, en Benicassim. Fue mi mujer la que seleccionó el lugar por dedística si bien eso nos dió una oportunidad de oro para ver una de esas ciudades que siempre te atraen pero nunca terminas de conocerlas lo suficientemente bien. En mi caso, esa ciudad castelonense era Peñíscola, feudo diminuto del antipapa Benedicto XIII, más conocido por el Papa Luna. Lo que parece una peña con una fortaleza encima no es sino una bellísima y acogedora ciudad, cuajada de misterio, encanto y volcada, cómo no podía ser de otro modo al mar, al que se asoma con sus fachadas encaladadas y balconadas pintadas de azul.








Un lugar que cómo su propia orografía obliga, está lleno de pequeñas y escuetas cuestas, callejas y pasadizos en los que uno se puede hacer una idea bastante precisa de lo que era vivir en un recinto amurallado acosado desde la época de su fundación. Ora por romanos, griegos, fenicios, berberiscos o franceses. Con lugares tan pintorescos cómo la Casa de las Conchas, paso obligado para arribar al Castillo Templario.





Por supuesto, cómo en cualquier lugar turístico que se precie, la abundancia y extensión de lugares en los que adquirir recuerdos es directamente proporcional a la cantidad de gente que se acerca al sitio en cuestión e inversamente proporcional a la extensión de dicha plaza. Dicho de otro modo, Peñíscola estaba atiborrada de turistas, jubilados y curiosos que se agolpaban en las múltiples tiendas de recuerdos de las que, curiosamente y aún no se cómo, pude tomar una foto en la que no se ve un Cristo.







Yo me traje un Papa Luna pequeñito y muy gracioso de éstos que cambian de color cuando lo hace el tiempo. Después me arrepentí pues había otro muchísimo más grande que hubiera quedado genial en la estantería del despacho. Lo que verdaderamente me dejó cuajado fue el Castillo de Peñiscola, mil veces visto en mil fotos y sin poder haberlo conocer hasta el momento en que tome las siguientes fotos:



Un castillo Templario es el epicentro de la vida de Peñíscola que toma su nombre del romano Panaeinsula, o lo que viene a ser lo mismo Casi Isla, que es lo que verdaderamente es la península con forma de forunculillo que se asoma al mar, uniéndose por un escueto istmo al resto de Tierra Firme. Data del siglo XII, cuando Jaime I desposee de todos sus derechos a los árabes que vivian en la zona para hacer una repoblación exhaustiva de crisitanos que revitalizará una zona en franco declive.









Las mazmorras han sido redestinadas a sala de exposiciones, aunque el descenso, empinadísimo hace pensar en lo que pasaría por la mente de cualquiera que se viera obligado a la reclusión forzosa entre esos muros. 















El Castillo, que sería posesión de Benedicto XIII, antipapa, más conocido por su mote lunar, acorde con su apellido, ha sido bien conservado con sus cuestas, escaleras, explanadas y miradores. Hoy en día es un excelente reclamo para el turismo que se acerca a ver el feudo del último Papa de la obediencia de Aviñón.







No desmerece en nada de otras plazas fuertes repartidas por la geografía española, tan carácteristica en fortalezas y castillos cómo zona fronteriza entre el cristianismo y el Islám que fue nuestro país durante la edad media. En mi opinión, su cercanía al mar, su privilegiada posición, su posicionamiento al lado de fértiles vegas y la particular historia que arrastra, la hacen un lugar lleno de encanto digno de visitar por cualquiera que se deje caer por Castellón.









Las estancias exteriores están realizadas en estilo gótico temprano y se caracterizan por la profusión de piedra desbastada y la ausencia de adornos. Muy de la transición del románico que carácterizaba los castillos templarios, pensados para acoger a los miembros de la Orden cómo freires que eran y de servir de zona defensiva en la que sin duda la parte estética sobraba, sacrificada en pos de su carácter militar.












En el exterior, un faro acompaña los muros de levante del Castillo a inferior altura. El mismo, aún en servicio, delimita la zona y advierte de la presencia de tierra y pro supuesto de rocalla en la que los barcos puedan embarrancar. Peñíscola, a parte de su carácter turístico, lleno de restaurantes y comercios dedicados a tal fin, es un puerto pesquero que surte de la variada oferta marisquera y de pescado a toda la zona circundante.




Toda la peña sobre la que se asienta la Ciudad vieja está rodeada por un sistema defensivo que se fue incrementando con el pasar de los años. Tanto con las reformas llevadas a cabo en tiempos de Felipe II, cómo en la defensa realizada para con la Guerra de la Independencia, Peñíscola siempre se consideró un baluarte defensivo de primer nivel tanto por su caracter marítimo cómo por su campo de visión sobre tierra.


 



















Una ciudad que perdura en el tiempo y está anclada en ese periodo atemporal en que cualquier momento es bueno para situarla. Una ciudad que hunde sus raices en las mismas ymilenarias peñas en las que arrancan sus murallas, sin llegar a discernir que es cada cosa, demostrando la inmensa sinergia que une a la parte con el todo. Un enclave mágico que no deja a nadie indiferente, en mi opición tanto por el desconocimiento que de ella se tiene cómo de la falta de interés que su pequeño tamaño pueda mostrar.








Interpérrito, Benedicto XIII sigue oteando el horizonte seguro de su legitimidad cómo Papa, cómo director espiritual de la misma cristiandad que le dió la espalda enclaustrándolo en tal magnificiente fortaleza y condenándolo sin embargo a ser famoso por ser el malo de una película en la que él llevaba toda la razón, si bien no pudo o no supo defenderla.




Un lugar efectista, con un encanto especial, tanto por su situación privilegiada, su clima, su historia y lo verde del vergel entre el que se asienta. Un lugar que recomiendo vivamente visitar a todos aquellos que se encuentren por la zona o que deseen tomarse unos días para recapacitar o reflexionar en uno de esos lugares bellísimos de nuestra España.
















Las vistas espectaculares desde el castillo, los amaneceres, el mar... debieron de ser los mejores compañeros de un hombre atormentado, revestido de púrpura y privado de la alta personalidad de la que era titular por derecho propio. Cualquiera que vea éstos paisajes no puede sino sentir la pena y el abandono que una persona  cómo el Papa Luna sufrió en un lugar a la vez tan inhóspito, cómo impresionante.







No faltan los iconos que nos dejan claro que éstamos en ese lugar mágico que albergo al centro del Orbe aunque fuera de manera fugaz. Un punto del litoral levantino tan deseado cómo acosado y que hoy es uno más de los atractivos de la Comunidad Valenciana a medio camino entre el todo y la nada.







Si deseas comunicarte conmigo, agregar algo a éste artículo, exponer tu opinión en privado o sugerirme temas sobre los que hablar no dudes en ponerte en contacto conmigo a través de churre_s_peinado@hotmail.com. Gracias.

36 comentarios:

Helio dijo...

la verdad es que me quedo asombrado con la magnifica descripción de esa ciudad y su historia.
La visité hace 35 años durante unas horas y recuerdo poco mas que el castillo, imagino que ha debido cambiar mucho, tomo buena nota para visitarla nuevamente cuando vuelva por esa zona.
Saludos.

OPin dijo...

Muy buena descripción.
Realmente el lugar es precioso y dan unas ganas tremendas de pasar unas semanas por allí.

Un abrazo.

Rafa Hernández dijo...

Peñíscola es muy bonita y la has descrito y fotografiado a la perfección. Yo he estado varias veces, aunque claro por esas parte tengo más suerte que tu por estar más cerquita.

Saludos C S Peinado

CAPITAN TRUENO dijo...

Y si encima te pudieras encontrar a Sofía Loren con el tipazo que gastaba cuando se rodó El Cid, para un infarto.
Un abrazo.

Teresa dijo...

Muy buena tu entrada y tus fotos. Yo estuve en varias ocasiones y no descarto volver. Precisamente hace poco estuve nostálgica y revisando fotos vi unas hechas en y desde el barquito que bordea el refugio del Papa Luna.

Besos.

Herep dijo...

Preciosas fotos y buena entrada para recordarnos qué fue, y qué es, la villa de Peníscola.

Me queda cerca del Cuartel y te diré que es uno de mis lugares preferidos para ir a descansar y recargar las pilas entre esas callejuelas y observando la panorámica que se ofrece desde el impresionante castillo.

Un abrazo, CS.

Waru Waru dijo...

Hola! Ante todo agradecerte la visita a mi blog y decirte que me alegro mucho de que te haya gustado. Y para continuar, agradecerte la oportunidad de haber conocido este espacio maravilloso que has creado. Tu entrada sobre Peñíscola deja un sabor dulce y la imposibilidad ante la indiferencia. Consigues que todos los bloggeros deseemos ir allí! Realmente genial.
Mi favorito? El castillo Templario: simplemente espectacular.
Un abrazo y serás bienvenido en la Buhardilla de Waru Waru siempre que quieras!

campoazul dijo...

No se si me gusta mas Peñiscula o la Ciudad vieja, entre bien que lo describes como un verdadero profesional de turismo y las fotografías, es como si ya lo conociera, por cierto yo tengo una de esas figuras de metal con piedras que fotografiaste es el lagarto de cuerpo hueco, cuando lo vi no me lo podía creer... Me gusto tu viaje.

Besitos.

Natalia Pastor dijo...

Estuve hace muchísimo tiempo y es un sitio realmente precioso que merece la pena visitar y conocer.

lifeisinfinity dijo...

Entiendo que las fotos que has subido aquí todas son tuyas, y he de decirte que hay más de una panorámica que vale su peso en oro. La verdad es que viendo tu artículo dan ganas de pasarse por tan bella localidad ;)

Wittmann dijo...

Buenas Peinado.

Aunque el país esté hecho un angosto páramo en miseria social e incertidumbre, cosa que acostumbras a dejar bien clara, me alegra de que tu blog, el ardid los políticos causantes de aquello, nos deleites de cuando en cuando con imágenes que, por unos segundos nos hacen olvidar de la ominosa realidad que nos rodea. Peñíscola, sin duda un pueblo fantástico y lleno de bellos recovecos así como monumentos históricos. Gracias por subir las imágenes.

Un saludo.

jano dijo...

Peinado: Magnífica descripción, escrita y gráfica, de uno de los lugares más bonitos e interesantes de todo Levante y de toda España.
Estuve allí hace décadas pasando unos días y disfrutando de su magnífica playa y de los alrededores; de las cenas en el puerto pesquero y de las visitas a la acrópolis, coronada por su precioso castillo y con la vienvenida de su bufador o bufón, que filtra los embates de las olas mediterráneas.
Por las fotografías que aportas, veo que no ha cambiado mucho la ciudad fortificada. Mejor para todos.
Enhorabuena por la entrada, que he disfrutado mucho.

mientrasleo dijo...

Llevo dos años intentando conocer esta localidad y siempre surge algo que me lo impide.
Has conseguido acercármela, no sabes cuanto te lo agradezco, con imágenes diferentes en muchos casos a las habituales, y palabras explicando lo que viste.
Gracias
Besos

Lobo Solitario dijo...

Me has dado otro nombre a la lista de sitios que visitar...
Gracias.

Randall Flagg dijo...

Un lugar realmente precioso. Me lo apunto para visitarlo algún día al menos una vez. Estoy seguro que merecerá la pena.

Saludos.

E..P.. dijo...

Las fotografías y la descripción muy buena, aunque no lo conozco sin duda para visitar.
Lindo lugar.
Saludos C.S.Peinado.

Candela dijo...

Bonito recorrido CS, yo solo la conozco de pasada. A veces, lo que tienes cerca siempre se queda para lo último. O simplemente se queda. Tampoco conozco la isla de Tabarca y la tengo enfrente jeje...

Vicente Rubio dijo...

Amigo mio estupnda descripcion de Peniscola, precioso pueblo de la Comunidad Valenciana, ni yo como valenciano lo hubieso hecho mejor, porque tu sabes que yo tengo un tercer blog que hablo de las cosas de mi tierra que es Valencia, y ya se que cuando llegue a Castellón te pedire permiso para hacerlo con tu post. perfecto.
Solo un pero y es que el levante que tu dices no existe como punto geográfico, esto es COMUNIDAD vALENCIANA, El Levante va desde Cataluña hasta Malaga, si se que es una costumbre sobretodo de los de la Meseta.
A los valencianos nos molesta bastante cuando despectivamente nos dicen los de levante.
Un abrazo y muy bien

C S Peinado dijo...

No dejes de hacerlo Helio, es un lugar mágico que, a pesar de lo pequeño que es oculta más de lo que muestra y vale la pena descubrir.

C S Peinado dijo...

Opin, si vienes por España te lo recomiendo vivamente, es uno de esos peñones llenos de encanto que por una y otra vez se fueron defendiendo a sangre y fuego sin saber a ciencia cierta por qué eran tan importantes.

C S Peinado dijo...

Rafa, ciertamente el patrimonio que supone Peñíscola es algo apra admirar y en mi caso, fotografiar. Mi pena fue que no dió la batería para mucho y tuve que sacrificar muchas tomas, pero bien está lo que bien acaba y la colección que os apresto bien orgulloso me tiene.

C S Peinado dijo...

Alguna había de su edad, Capitan Trueno, pero no demasiado más. Pero son muchas las esquinas de Peñiscola y tras de cada una no se sabe que se puede encontrar.

C S Peinado dijo...

Un lugar encantador Teresa, mágico y lleno de misterios, tantos cómo viejas son sus piedras. Yo no monté en el barquito pero si que hice todo el trayecto a pie (y en chanclas, que era todo empedrado) de todos modos, genial e inolvidable.

C S Peinado dijo...

Un lugar Herep, en que de seguro aquellos combatientes del XIX no ponían en duda su españolidad ni se planteban nada sobre otra cosa que no fuera defender la causa española bajo la sagrada rojigualda.

C S Peinado dijo...

Gracias Waru-Waru y espero que tu blog avance sin césar por los mejores derroteros. Por supuesto espero que la visites, sino pronto, cuando sea, pero que no dejes de hacerlo, porque descubriras sensaciones que sólo se pueden vivir en lugares cómo ese.

C S Peinado dijo...

Me salió esa foto, la del lagarto, de casualidad. Las cosas que tiene andar esperando que quien te acompaña se tire dos horas comprando en las tiendas de suovenirs. Por lo demás me reitero en que debes dejarte caer por allí, campoazul, no te arrepentiras.

C S Peinado dijo...

Desde luego, las vistas inmejorables, la gente superior y la historia genial, Natalia. Una gozada de visita que recomiendo a todos.

C S Peinado dijo...

lifeisinfninity, en efecto, las fotos son mías y como ya he dicho antes, lamento profundamente que se acabaran las pilas antes de hora porque me quedaron muchas cosas por fijar. Espero tener la opción de realizar otra visita mucho más detallada.

C S Peinado dijo...

Gracias a ti Wittmann por leerme tan a diario, sin tus comentarios casi que ésto no sería lo mismo. Además, la vida ya es tan gris que, sin un tono de color, no hace sino hundirnos ennuestra propia miseria. Por eso la Comunidad Valenciana y sus pueblos son tan atrayentes y si además están en la costa y son tan bellos constituyen una experiencia indescriptible.

C S Peinado dijo...

Jano, Peñíscola es imposible de cambiar, la parte nueva cambiará con el paso del tiempo, pero lo que es intramuros es imposible que cambie porque es la misma esencia y alma del peñón. Seguro que las sensaciones que te embargaron a ti fueronlas mismas que se adueñaron de mi al visitar ese lugar tantas veces nombrado y a la vez desconocido.

C S Peinado dijo...

A mi me sucedía lo mismo mientrasleo y nunca podría haber pensado en conocerla sino fuera por una oferta de hotel que mimujer encontro en Benicassim. Sea cómo fuere ha sido un placer y un honor mostrarosla y en el futuro seguiré haciéndolo con todos aquellos lugares en los que hoye el pie.

C S Peinado dijo...

De nada Lobo, y no dejes de hacerlo, no te arrepentirás.

C S Peinado dijo...

Randall, será cómo visitar lugares cómo el Mont Saint-Michel llenos de magia y plagado de ese halo de misterio de las ciudades medievales plagadas de historia.

C S Peinado dijo...

Pues anímate E..P.., además, el Levante en sí es una maravilla en su totalidad y siempre podrás encontrar más rincones preciosos si Peñíscola no te deja lo suficientemente pillado.

C S Peinado dijo...

Yo espero conocer Tabarca en breve. Ya os colgaré las fotos Candela y me opinas sobre esa islita que tienes en frente.

C S Peinado dijo...

Yo Vicente lo hago con todo cariño. El Levante es algo que caracteriza a la Comunidad Valenciana y por supuesto creo que es un calificativo del cual deberíais sentiros orgullosos. No obstante yo lo usaré por costumbre y espero no me lo tomes a mal, lo mismo que los andaluces sómos los de los subsidios, el per o su puta madre.

Darle Caña a ésto: