lunes, 9 de abril de 2012

El espíritu de España.

Lo que seremos, depende de nuestra dignidad.
En éstos tiempos inciertos en los que vivir es un arte, cómo dijeran  Celtas Cortos, España, esa vieja piél de toro que ha visto llover, guerrear, nacer y morir millones de seres sobre su siempre cambiante faz, se enfrenta a una más de las pruebas que sus desagradecidos hijos le ponen en una subsistencia que no depende tanto de los enemigos del exterior cómo los realineados enemigos interiores. Esos que éstan más fuertes y mucho mejor avenidos desde que, el siempre nefato gobierno del Presidente Felón, les diera el beneficio de la duda, abriera la veda contra el español medio y convirtiera nuestro pais en un objetivo a abatir no sólo desde gudaris y butifarros, sino desde el mismo desgobierno que convirtió una nación de Siglos en un concepto discutible y discutido. Hasta el punto de hacer de nuestro pais un cocedero de demagogia infinita en que los mismos que han votado a una opción política distinta de la de aquellos traidores creen más lo que dicen aquellos que lo que hacen éstos.

España en la encricijada.

No quiero hacer un artículo más donde el tópico sea lo más manido. España lo ha hecho mal. Desde que perdimos las provincias de ultramar no hemos hecho otra cosa que dar palos de ciego y una vez acabada la Segunda Guerra Mundial nos quedamos a la cola de la ayuda americana, más preocupada en fortalecer y rearmar la misma Alemania que habían combatido contra el nuevo enemigo soviético. Un enemigo que ya hacía tiempo lo era de España y del que sus vástagos nos han dejado lo mejor de si mismos en ésta legislatura que hemos perdido y que nos ha endeudado por décadas mientras una generación quedaba condenada al ostracismo por un sistema educativo basado en la paranoia de cada una de las autonomías. Más adoctrinante cuanto más polarizada, periférica y mejor liberada por nuestro anterior Bufón mayor del Reino se ha encontrado. La recia y firme España ha dado lugar a un engendro enfermo de trozos en descomposición que nos cuestan un ojo de la cara sin solución de continuidad y lastram y lastraran una mínima recuperación mientras no se redormen o anulen de manera total.

Ya en la época de los Borbones se centralizó todo el país en unintento de racionalizar la Hacienda, de acercar en igualdad a todas las partes del Reino y de suprimir privilegios a excepcion de los privilegios a Vizcaya y Navarra por su apoyo a Felipe V. Un sistema que funcionó relativamente bien en la España Europea por cuanto cada provincia de España era igual a las demás. No hablamos de Comunidades Autónomas que sólo vinieron a empeorar el problema endémico del cainismo español. Hablamos de entidades independientes entre sí que sólo respondían ante el Estado sin menoscabar la territorialidad del mismo, que compartían un sistema educativo, un idioma y una religión. Esa España fue la que empezó a funcionar relativamente bien y que se mantuvo hasta el año mil novecientos setenta y cinco con la excepcion de la autonomía a Cuba que ya vemos cómo término y la autonomía catalana que terminó en un conato de independentismo tal y cómo está a punto de pasar. En definitiva, España funciona con la correa. Soltarla es dar alas a que cada uno tire hacía el lado que le venga en gana hundiendo, de paso a los que tiene a su alrededor.

La España que conocimos...

Aún a costa de de ser, parecer o aparecer cómo un reaccionario, para mi, el peor de los errores del Pueblo español, es haber adoptado el sistema autonómico. Mucho más lo es los repetidos parabienes que todos los politicastros le dedican a dicho sistema cuando sabemos que es de lo más insolidario e inutil que existe. No hablamos de Estados Federales que respetan el conjunto de la unión. Hablamos de pequeñas taifas que de hecho se consideran independientes y cuya primera premisa es yo, yo y si sobra algo para mi. España no es tal porque cómo tal ya no existe y la bandera que ondea en los edificios del Estado perdió la validez que ostenta en el mismo momento en que las autonomías decidieron que ellas no son el Estado y pueden instalar sus propias embajadas en el exterior sin contar con el Ministerio de Asuntos Exteriores. En definitiva, España esta boca a abajo, en caida libre y sin retroceso porque sus partes han decidido que así sea. Se acerca el fin y éste pasa ineludiblemente por suprimir un sistema anómalo y contrario a la esencia de la Nación.

No quiero parecer catastrofista, pero la cuenta atrás ha comenzado y nuestra inclusión en el Euro no tiene vuelta atrás, a no ser que queramos volver a pertenecer a la Unión Africana. El gobierno, que no terminará la legislatura pues el pueblo que no comprende una situacion que se ha creado por su propia decisión de mantener en el poder a los irracionales equivocados, no tolera unas reformas necesarias y que no culminaran en años, debería plantearse si el corto periodo de tiempo que pasará al frente de los mandos de una nave desbocada deberían ser dedicados únicamente a la economía. Ya vemos que mientras en la Moncloa se habla de reestructuración y recortes, la sociedad demanda otras necesidades mucho más perentorias y que enraizan directamente con aquel año setenta y ocho en que todo comenzó a torcerse si bien no terminó por desbaratarse hasta el momento en que poner ladrillos se rebajó de industria a catástrofe nacional. Hay que hacer las cosas bien. Hay que volver a la esencia de España y esa misma esencia es la que teníamos antes de nuestra propia Constitución.

Desconstruccion nacional.

Yo valoro mucho haber nacido en un país cómo España. Un país que ha sabido ganarse el respeto en épocas pasadas y que fue pionera en cosas cómo el parlamentarismo o en ser el primer Imperio Global. No creo que España sea un país atrasado pues sigue estando en los primeros puestos de desarrollo. Lo que si me parece, me temo y veo que es algo aposentado y real es que nuestra casta politicástrica es la peor enemiga de la nación. Y lo es porque no gobiernan, no gestionan. Sólo se amparan en aforamientos y cargos para su eniquecimiento y vía nepotismo, de todos los que los rodean. Del mismo modo, izquierda y derecha componen la misma masa acaudalada de los que se enriquecen sin trabajar a costa del que si madruga cada día ocultando su gestión y sin asumir ninguna resposabilidad ni civil ni penal por malversar, defraudar o dejar de pagar a los proveedores. Esa casta, que mantiene las autonomías por su porpio interes y el de su partido, es el verdadero problema de España. Da igual que luzca en rojo o en azul. No hay más salida que librarse de garrapatas y eso se hace con sacrificio, lucha y sobre todo, con mucho ruido.

Si deseas comunicarte conmigo, agregar algo a éste artículo, exponer tu opinión en privado o sugerirme temas sobre los que hablar no dudes en ponerte en contacto conmigo a través de churre_s_peinado@hotmail.com. Gracias.

12 comentarios:

Ocón dijo...

Mucho ruido hace falta CS. Y que el Pueblo se deje de dogmas aprendidos, que le enseñaron precisamente desde LACASTA interesada, para pasar a eliminarla a ELLA. Eso lo primero y para empezar. Luego; a recomponer España y un mini Estado serio y eficaz.

Salu2

Natalia Pastor dijo...

Si algo ha dejado en evidencia la crisis, es que el actual modelo de Estado es insostenible.
El "café para todos" es inviable y no es posible seguir sosteniendo un entremado de diecisiete reinos de taifas, cada uno a su albur y a sus pretensiones.

O se remodela y volvemos a la casilla de salida, o esto acaba implosionando.

E..P.. dijo...

Hola C.S. Peinado.

Muy bueno este post amigo, y con razones como puños....

Me quedo sin argumento ya que tu lo dices todo, y la verdad es que argumento expuesto en el post lo dice todo...A hora bien amigo ¿solución a todo esto? Creo que mientras no nos entendamos de verdad y estemos unido esto no se solucionará a no ser que se empiece a considerar una España unida que no tiene nada que ver con eso de una grande y libre en tiempos de dictadura, pero si unida para el bien de todos, cosa difícil habiendo una CASTA que solo le interesa el poder y la pasta.

No han puesto al revés sin darnos cuenta y ahora va a costar lo suyo ponerla a buena dirección.

Amigo me gusta leerte cada día más.

Gracias por dedicar tu tiempo y exponer tu trabajo tan honesto....aunque no coincidamos en todo siempre es una sastifación en ver tu trabajo ...

Saludos amigo Peinado.

Candela dijo...

Pues esto se hincha, porque ahora el tema se complica con las absurdas exigencias de IU en Andalucía que la llevarían derecha a la ruina.

El régimen autonómico en una fuente de corrupción, un saco sin fondo. No nos lo podemos permitir y no parece que nadie esté dispuesto a dar el primer paso porque las autonomías son el redil donde pastan los enchufados y la clase política en general.

Alex de la Cuesta dijo...

Completamente de acuerdo contigo. Aunque las autonomías han ayudado al desarrollo económico y cultural de España (Impulsando sus lenguas, creando infraestructuras...), han creado todo un entramado de políticos y administradores que buscan su propio interés, en detrimento del conjunto de los ciudadanos.

Y el problema es que las autonomías están mal concebidas, pues no están diseñadas para durar, sino que tienen un carácter transitorio. Desgraciadamente, en lugar de remodelarlas para crear un correcto y viable sistema de autonomías, continúan siendo 17 pequeños reinos en una lucha fraticida. 17 Taifas sin razón de ser, y necesitadas de una remodelación, una segunda Transición, para completar el trabajo iniciado en la primera, y crear una España sin complejos, que se acepte tal y como es, con sus culturas, sus lenguas y sus gentes; una España de la que poder sentirnos orgullosos, y una España que se sienta orgullosa de nosotros.

Un saludo.

Zorrete Robert dijo...

En cierta ocasión una periodista le pregunto a Miterrand porque no copiaba para Francia el modelo autonómico español y el socarrón contesto "Es que España es muy rica señorita". Pues eso.
Saluditos.

Lobo Solitario dijo...

Totalmente de acuerdo: Autonomías NO, gracias!
Aunque yo mantengo una esperanza, algo con lo que no contaban ni los "nazi-onalistas" ni el "antropológico inútil": Europa. Europa no quiere inventos y mucho menos retrotraerse al pasado, y las autonomías chocan frontalmente con su espíritu: Se trata de unir, no de desunir...
Quien sabe si las carencias contrastadas de la casta política española, desde el último concejal, pasando por los distintos presidente y llegando hasta la más alta cúpula , no son corregidas vía: "O tragas, o tragas o a la puta calle" por alemanes y franceses (y aunque no lo parezca a simple vista, americanos.

José Luis Valladares Fernández dijo...

Los padres de la Constitución española, creyeron que con el Estado de las Autonomías quedaban solucionados todos los problemas del separatismo vasco sobre todo, que era el más acuciante. Pero las autonomías, lejos de apaciguar ánimos, les dio alas y multiplicó el problema del separatismo, que prendió en más regiones españolas.
Y no solamente esto. Con las Autonomías, nos han dejado una hipoteca terrible, que no hay dinero que aguante esos gastos.
Y ¿habrá algún valiente que se atreva a desfacer tal entuerto?

Un abrazo

Rafa Hernández dijo...

Bueno no sé si ha entrado el comentario, pero decía que las Autonomías tuvieron su momento de gloria en su día, mientras engordó la vaca, ahora no sirven absolutamente para nada, bueno si que sirven, para mantener e inundarlas de políticos inútiles con unos sueldos astronómicos y que son unos de los grandes responsables de la crisis que estamos pasando. El ejemplo palpable lo tenemos en Valencia, que durante años y años se han llevado a cabo proyectos, actos y obras faraónicas que no han servido para nada. Actualmente el Ayuntamiento de Valencia y desde hace unos meses han recortado gastos hasta en algo tan imprescindible como la limpieza vial. La recogida de basura ya ni se hace como se debiera, porque el consistorio no tiene dinero para pagar a las empresas contratadas que realizan estos servicios.

Saludos C S Peinado

Maribeluca dijo...

Bastante de acuerdo con tu análisis, las taifas ombligueras han sido la puntilla para una burocracia elefantiásica per se, pero como dices el pueblo tampoco comprende en muchos casos que las reformas son impepinables para subsistir y que el mundo ya no es como era, aquí lo de Papá Estado lo lleva todo el mundo en la sangre ya sea de izquierdas o derechas...así nos va.

Y luego ese cainismo que sólo se da aquí.

jano dijo...

Magnífica exposición, Peinado, enhorabuena.
Las Autonomías se han convertido en un foco de gasto y de polémica que desmembra a la Nación, por la mala praxis de unos políticos incompetentes: los autonómicos, ensoberbecidos en su calidad de virreyes; los del Gobierno de España, por haber otorgado prebendas en la creencia erronea de solucionar problemas. El resultado final es una lucha de agravios comparativos que nos lleva a una espiral de desigualdad y gasto incesantes, con la consiguiente acción de tirar de la cuerda para sí.
Un saludo a todos.

Wittmann dijo...

Buenas Peinado.

Soy partícipe de tus afirmaciones. El sistema territorial, el que fuere, implantado en según qué época de nuestra Historia podía ser más o menos eficaz, pero lo que nunca han dejado de ser es coherentes, por lo menos hasta la implantación del sistema de Comunidades Autónomas que, al margen de ser circunscripciones territoriales se han transformado en un pozo sin fondo en el que introducir nuestros recursos para no producir nada sino más gastos. Es hora de llamar al espíritu unitario, y no por capricho, sino porque las necesidades lo hacen imperativo y porque históricamente somos tributarios del mismo para revalorizar nuestra Patria. El problema es quién es el policastro que dá el paso. Ninguno.

Un saludo.

Darle Caña a ésto: