miércoles, 27 de junio de 2012

El Inutil despilfarro de las Duplicidades Estado-Comunidades Autonomas.

La falta de un modelo constitucional autonómico y el hecho de que la descentralización de España se haya hecho para contentar a los nacionalistas y a impulsos electorales de los barones territoriales de los partidos políticos han dado lugar a que resulte un Estado autonómico en el que proliferan las duplicidades o triplicidades, las redundancias y los excesos administrativos, porque se ha generalizado una mentalidad “autonómica” que consiste en asumir la mayor cantidad posible de competencias, porque a más competencias mayor poder, aunque sea necesario endeudarse para ejercer competencias adicionales.

Los políticos gobernantes de las entidades políticas territoriales, comunidades autónomas o ayuntamientos han procurado obtener la mayor cantidad posible de competencias, sin tener en cuenta si ello beneficiaba o no a los ciudadanos y tampoco si podían ejercerlas eficientemente, dados sus recursos disponibles. Finalmente las CCAA se han convertido en voraces mini-Estados que han intentado dotarse de una administración cuasi-estatal, desproporcionada y despilfarradora, en la que abundan las duplicidades.

martes, 26 de junio de 2012

La triste realidad nos lleva al Juego.

El dueño de Eurovegas tras conocer la idiosincracia española.
Si hay algo que me revienta sobre todo en ésta vida es el chantaje de un individuo por el mero hecho de creerse mejor que tú. Los chantajes tienen sus aquél, si te sale bien te pueden garantizar ingentes royalties, si salen mal no sólo quedarás cómo una plasta inmunda y traicionera, encima perderás toda la credibilidad que hasta ese momento poseyeras. En ese caso tu vida no valdrá absolutamente nada, cómo nada valdrá tu palabra o logros, pringados por la mismísima estulticia de esa acción en la que pretendias lograr algo y al final perdiste más de lo que podías asumir. Algo así deberían de pensar los paletos que se están posicionando por ese macro poligono de putas, casinos y garitos de malvivir que un anormal sin dos dedos de frente pretende posicionar en España para emular a las Vegas y que, en mi modesta ocasión, nace muerto pues, ni España es Estados Unidos ni Eurovegas, esté donde esté a última hora, será lo que son las Vegas, sino un remiendo estúpido sobre el que la Comunidad Autónoma agraciada pretenderá hincar el diente desde primera hora.

Cuba y la Habana. Dos hermanas separadas por un mar de lágrimas.

Hace muchísimos años estuve en Cádiz. Para un Salón de estudiantes. Para ver que hacía con mi vida. No debí hacerle mucho caso por que mi vida al final han sido muebles y artículos varios en blog, un libro a medio terminar y muchísimos amigos, gracias a Dios, que me leen.

El caso es que sí no le hice mucho caso fue porque el Salón en cuestión estaba en la Zona Franca y eso, hablando en plata, estaba donde el Señor perdió las sandalias. Vamos, que para una vez que viajaba a la Tacita de Plata, no iba a perder el tiempo en ver stands de Universidades. Y así me ha ido. Fuera de leches, creo que fue la mejor decisión de mi vida. Irme a ver Cádiz. A ver la capital de Tartessos. A conocer la ciudad que, por aquellos tiempos no lo sabía, tenía una hermana a la que echaba de menos con toda su alma de andaluza y española.

Cádiz. Una ciudad mágica y cercana a un tiempo. Una ciudad tan antigua cómo el hombre y tan novísima cómo cada cual la quiera comprender. Una ciudad que mira al mar con la esperanza de ver a su hermana perdida. Y lo hace triste aunque pretenda ocultarlo con su gracia carnavalesca. Lo hace decidida aunque quiera hacerse la sensible con su semana de Pasión. Lo hace desde la Caleta donde cada día ve ponerse el sol mientras su hermana, La Habana, lo ve nacer. Una historia de amor que nacío y creció y por supuesto nunca murió. Una historia llena de avatares que, sin embargo no puede empañar un pasado glorioso en el que Cádiz era la salida del Viejo Continente y La Habana la entrada al Nuevo Mundo.

lunes, 25 de junio de 2012

La Indignación va por dentro.

Tengo por costumbre, cada tarde, al salir del trabajo, dar una vueltecita con el coche a lo largo y ancho de la población en la que, por suerte o por desgracia, tengo mi residencia. Éstos días, cómo en todas las poblaciones de España, no se si Vasconia y Catalonia se dará ese efecto, las banderitas de España, rojas y gualdas, con escudo Constitucional, con el Oficial, con el toro de Osborne o cómo bién quieran interpretarlo los chinos que, al fin y al cabo, son los que verdaderamente hacen el agosto en junio vendiendo a cada cual, más pintorescos artículos. Así, por unos días, cada dos años, ya sea por la Eurocopa o el Mundial, uno se siente en su país, ya que el resto del tiempo, uno no sabe si está en la Taifa, Europa o directamente en la Mierda. Son así las cosas. Los patriotas en éste país sómos una especie maligna, apaleable y a destruir. No es algoo baladí. Si permites que los enemigos de un país gobiernen ese país no puedes esperar que lo amen y hagan progresar. Muy al contrario ya sabes lo que toca y sin vaselina te va a doler.

miércoles, 20 de junio de 2012

Siervos, súbditos, ciudadanos y esclavos de un Estado menor.

Amaneceres u Ocasos, es nuestra elección.
Pensaba yo que la evolución nacional en nuestro país es meramente anecdótica. Hace apenas seis siglos, el habitante de ésta castigada región no era sino un siervo del señor feudal de turno. No tenía derecho a nada. Estaba vinculado a la tierra que labraba para su señor. No tenia derecho a ausentarse de ella y generalmente eran seres incultos, sucios y más preocupados en llenar la panza de manera precaria que en ser conscientes de su papel en la Historia. Muchos de éstos patanes se dejaron la piel, a lo largo de los siglos, en las largas guerras intestinas entre señores, reyes, ya fueran entre cristianos, con el moro o con su mala madre. No habríamos de ver pasar mucho tiempo para pertenecer, cómo súbditos a la Corona. Primero a aquellas que enfrentaban a hermanos, pimos, padres o hijos y después a la única Corona española, que nos permitió escapar a la miseria patria para ir a dejarnos piel, vísceras y sangre a los campos de Falndes, Italia, Francia o América. Todo un tránsito de patán local a patán internacional en un territorio donde, para más inri de jornal eterno, no se ponía el sol.

viernes, 15 de junio de 2012

Mis disculpas...

Toca hoy soltaros la retahila ya conocida de que ando demasiado liado en éstos últimos días cómo para dedicarme, cómo debiera, a darle a la tecla a discrección. Eso, unido a un grado de cansancio y desgana ocasionada por los incipientes calores estivales hacen que ponerse a escribir mis sesenta líneas diarias (hace un año mís artículos eran de tres diarios y en total no superaban esa extensión), se torne cómo algo del todo difícil en los tiempos que corren. Seguramente esté más pendiente de que mi mujer, recién operada de varices en la pierna izquierda que de dedicarle el tiempo que merece al blog. Máxime cuando gracias a Twitter el número de seguidores se va dilatando y extendiendo y muchos de ellos traen aparejados nuevos blogs y claro, uno tiene que valorar cómo cada cual añade su impronta a la labor, extensa y difícil que es mantener España dentro del sentimiento patriótico. Todos éstos factores hacen que mi, vuestro blog esté un poco desabastecido de artículos.

lunes, 11 de junio de 2012

Justicias e Injusticias en el Reino de España.

El último, que tire de la cadena.
Hoy, en Gibraltar, les han dado a los currelas, la mayoría de La Línea, el día libre para que, blandiendo con orgullo la Union Jack se vaya al aeropuerto para saludar al segundón Eduardo que ya ha hecho poner a España el grito en el cielo. Yo admiro esa aprensión por lo español que tienen los llanitos y ese amor a lo británico al que tanto deben ser unos piratillas encaramados a una roca, descendientes de todo aquella murralla del Imperio Británico que nos metieron en la penínsulilla de los monos para mandar a los españoles de pura cepa a San Roque. Ese orgullo que emana de los gibraltareños por la Pérfida Albion, debería ser muestra y señal para nosotros, los españolitos, que quizás nos va todo de culo, simple y llanamente porque no nos aguantamos con nosotros mismos. Creo, sinceramente que a los ingleses los quiere todo el mundo porque ellos se quieren así mismos más que nada en el mundo. De ahí que muchísimos palurdos lleven, en España con orgullo la bandera del Reino Unido mientras llaman Facha a quien porta la bandera nacional de España.

Darle Caña a ésto: